Kevin Richardson , un zoólogo
que vive
en una reserva de vida salvaje cerca de Johannesburgo en Sudáfrica , ha logrado establecer un increíble vínculo
de confianza con los grandes felinos; ya sean hienas, o los temidos leones que además de ser bellos
, también pueden poner en peligro nuestra vida si nos acercamos más de la
cuenta a ellos .Sin embargo; Kevin los abraza como si fueran simples gatitos y
lo verdaderamente asombroso es cómo estos animales lo respetan y lo quieren
como si fuera el jefe de la manada.
No hay dudas de que este
hombre tiene un don especial que no todos tenemos, aunque cuando le preguntan sobre
el tema , Kevin dice que: “No hay nada
especial en ese don que te permite ser aceptado entre los leones, solo fiarse
del propio instinto y saber cuando eres bienvenido y cuando debes dejarlos en
paz”
Más allá de su capacidad
de relacionarse armónicamente con estos animales salvajes, existe algo que no
necesariamente debe ser un don o un instinto y que es ejemplar, el respeto por la vida de los demás seres, porque mientras muchas
personas luchan y dejan todo por salvar y rescatar tanto a animales abandonados
como a los que están en vías de extinción; otros, sin embargo, recurren al maltrato
de animales para la diversión o el entretenimiento, como es el caso de las
plazas de toros que con la excusa de lo cultural disfrutan el sufrimiento de esos
animales.
Me pregunto. ¿Qué
diferencia hay entre el Coliseo Romano de antaño con las Plazas de toro de la
actualidad? Creo que solo el tiempo es diferente porque los dos se levantan
sobre cimientos de sangre dolor y arena….
Ojalá cada día hayan más
corazones de león como Kevin Richardson, y no hace falta convivir con animales, pero
sí que los respetemos y que los gobiernos tomen consciencia de la preservación
de distintas especies y de su hábitat.
Susana Torres
Susana Torres
